Sabrosa sobremesa en Camerún

 

 

Hoy he invitado a comer a Don Abraham Ndongo Minkala, un sacerdote de Camerún, Doctor en Teología Moral y Espiritual. Ha venido a España para estudiar tres años en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Antes de volver a su tierra, donde le espera una gran labor pastoral, ha pasado unos meses en mi parroquia, la Sagrada Familia de Valladolid. Él dice que está aquí para mejorar el castellano. Yo no creo que tenga nada que mejorar y en cambio sí que nos da oportunidad de mejorar a los que escuchamos sus homilías. Se le entiende estupendamente y suele dar en el clavo.

Siempre he pensado que tenemos que estar pendientes de los sacerdotes de nuestra parroquia y todavía más si están lejos de su familia y de su tierra; por eso he invitado a Don Abraham. Después de comer arroz con pollo y costillas de cerdo, en salsa,  con patatas, -menú que él ha elegido- mi marido y yo hemos mantenido una interesante  sobremesa con él.

Se detiene en aspectos de la gastronomía porque conoce el blog y sabe que para mí es un tema estrella.

-Camerún es África en miniatura, porque en su territorio están casi todas las culturas que existen en el continente. Un hecho determinante de su identidad es que en este país hay 263 etnias, que conviven de momento en paz, aunque cada una tiene su cultura particular. La alimentación ocupa un lugar capital y determinante porque al ver a un camerunense cocinando o comiendo se puede imaginar de qué etnia es. Diríamos que los DOUALA no comen como los BAMILEKE. Tampoco los BALMILEKE comen como los BASA o los BETI. Pero no es sólo por lo que comen materialmente, sino por la forma. Son diferencias culturales muy marcadas.

         Me asombra esta pluralidad tan bien avenida. Nos explica que él pertenece a la etnia BETI y su ciudad es Yaundé (capital política del país), situada en el centro de Camerún. Le animo a que cuente más. En Valladolid él está conociendo a fondo nuestra forma de ser y de vivir: en las homilías de forma muy amena -con garra- nos lleva de lo más humano a lo más profundo. Ahora su conversación es igual, a través de los hábitos alimentarios conocemos algo del alma y las costumbres africanas, en concreto de Camerún.  Don Abraham sigue contando:

         -Desde la colonización se nota una influencia francesa en la cultura alimentaria camerunesa.  Por ejemplo, en el ámbito de las bebidas se consume el vino francés sobre todo de Burdeos( Grand Chateau de Bordeau, Saint Emillion, …)

        La comida depende de la clase social de cada uno.

La gente de la alta alcurnia por ejemplo, utiliza tres  vasos y tres platos. El vaso más  grande es para el agua, y el pequeño para el vino. La  copa es para el  champagne, bebida que se toma con mucha frecuencia, con el aperitivo. Suele ser  propio de los días de fiesta. Y el champagne más consumido es el Moët y Chandon.

        El primer plato es una  ensalada, que se toma con pan.

        El segundo plato es el fuerte. Por ejemplo arroz con pollo o también   serpiente boa acompañada de la yuca. Es justamente este plato el que determina el valor de la comida. Pero para entonces ya se ha retirado el pan de la mesa. Su presencia sería falta de cultura y de no saber recibir porque el pan, en principio, no debe acompañar el segundo plato que a veces es una comida tradicional.

        El postre más frecuente es la ensalada de fruta gracias a la presencia frutas buenas y abundantes.

        En las familias medias -las que predominan-  se pone en la mesa un plato,  sobre todo de comida tradicional. El pan no aparece mucho porque  se  considera como elemento del desayuno o como parte de una comida de muy poco valor.

Las familias muy pobres, sobre todo las que viven en los pueblos alejados de los centros urbanos, comen sus propios cultivos. La gente se alimenta mucho más de los productos de la tierra. Algunos se comen crudos como la yuca,  y algunos tipos de tubérculos. Se alimentan también de los animales que crían: cabras, cerdos, conejos, gallinas. En el norte tienen vacas , ovejas y leche de muy buena calidad.

Como en otras partes, también en Camerún los jóvenes tienen sus propios gustos, muy típicos.  Se suele ver a los estudiantes tomando tortilla francesa con plátanos fritos o bollos con alubias. A ellos les gustan también  comer bocadillos sobre todo cuando están en el recreo.

        En las fiestas grandes, se suele poner en la mesa los platos de la cultura alimentaria francesa junto con los platos tradicionales de las regiones más influyentes en el país. Así cada invitado ve la comida típica de su región natal en la mesa del banquete y se siente dignificado.

Don Abraham en la Universidad de Navarra

        Don Abraham nos sitúa en una cultura  amplia y rica. Una realidad que desconocemos, aunque vivamos en un mundo globalizado. Seguimos la conversación y nos cuenta cómo será su trabajo pastoral al llegar a Camerún, cómo se vive la fe en aquella tierra. El Papa Benedicto XVI ha demostrado un interés especial por el continente africano y tanto él como Juan Pablo II han visitado Camerún. 

        -Creo que la fe se vive de manera muy inculturada en Camerún.Y es la lección que la Iglesia particular Camerunesa puede ofrecer a la universal y sobre todo a aquellos países que padecen ahora una atrofia espiritual importante.    Pienso que todo no es perfecto y que hará falta mi modestísima contribución en algunos campos de la evangelización, no como experto, pero sí como colaborador de mi obispo.

         

Anuncios

Un comentario en “Sabrosa sobremesa en Camerún

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s